Mi cuñada traviesa

Mi cuñada traviesa
Desde el día que la conocí, ya hace unos cuantos años (estaría sobre los 20) siempre hemos sentido mucho cariño el uno por el otro. Ella siempre ha sido muy juguetona y yo no me quedo atrás. Es de esas chicas que no se esconden para nada, por lo menos conmigo. Deja la puerta abierta cuando va a hacer pis, se cambia de ropa solo arrimando la puerta…. en fin, que ya había visto su cuerpo varías veces, cuando nos juntamos en familia no se esconde para cambiarse, la he visto en tanga un montón de veces, siempre me ha dado morbo porque tiene un cuerpo muy bien echo.

Una tarde, salió de la ducha hacia su habitación con todo su cuerpo al aire, al verme hizo un “huy!” Pero no pude evitar mirarla, le dije que a ver si se tapaba un poco que uno no es de piedra, ella sonrió y siguió a su habitación. En eso momento no había nadie más en casa y decidí meterme en la ducha, dejando la puerta entreabierta. Me dispuse a ducharme. Ella entró al baño, ahora tapada con la toalla y dispuesta para peinarse, yo volví a llamarle la atención y ella me contestó, tranquilo que a través de ese cristal no te veo nada, tu dúchate tranquilo. Cuando quise salir ella seguía allí como haciendo tiempo. Abrí un poco la puerta de la ducha y le pedí una toalla. Mi sorpresa fue cuando se quitó la que envolvía su cuerpo y me la entregó, hubo como un forcejeo de “te tapas tú o me tapo yo?” Mientras no dejaba de mirar su cuerpo y ella me colocó la toalla encima empezando a secar mi pecho tapando ya todo mi cuerpo mientras yo me giraba suavemente para que siguiese por mi espalda. Dejé que siguiese secándome pero aquello me puso a 100. Cuando acabo de secar mi espalda me pidió que me diese la vuelta a lo que accedí. Empezó por mi pecho y fue bajando hasta mis piernas al ritmo que ella se iba arrodillando y notando ya aquello duro. Ella sonreía y estaba disfrutando aquel momento. Volvió con la toalla hacia arriba para empezar a secar mi parte más delicada mientras iba notando lo dura que se ponía, no sé en qué momento soltó la toalla y siguió acariciando con sus manos mi polla, la cual ya estaba en todo su esplendor.

Me miro y le dije, te gusta? A lo que me respondió, aún no la probé. Entonces, Comencé a tocar su cabello y fui acercándola más hacia mi. Sin vacilar, sacó su lengua y empezó a darme suaves lengüetazos, cuando de repente abrió su boca y se dispuso a saborear aquel mástil que no recordaba yo tan duro. Se mantuvo un rato saboreando mientras acariciaba su clitoris suavemente, introduciendo a ratos sus dedos en su vajina. De repente se levantó y sacando esos dos dedos note lo húmedos que estaban y ella los metió en mi boca para saborearlos. No pude resistir mas, la subí al lavabo y baje a saborear aquel conejito húmedo que a medida que saborea más se mojaba ummm.

Estabamos excitadisimos asi que sin bajarla del lavabo me dispuse a penetrarla y sentimos la calentura de ambos. Nos miramos y empezamos a besarnos locamente mientras metía y sacaba mi polla de aquel conejito tan rico. Note que empezaba a estar incómoda así que la baje del lavabo y la di la vuelta inclinándola suavemente contra la pared y volví a meter mi polla en aquella húmeda cueva, cuanto más le daba más gemía, yo trataba de tapar su boca por miedo a que alguien se enterara y a cada momento ella mordisqueaba mis dedos para que la dejase gemir tranquila.

Su conejito estaba ya tan humedo que mi polla ya casi ni sentía. La saqué y mientras besaba su espalda la tenía pegada a su culo, el cual sentía que se movía como pidiéndome algo, así que abrí bien sus nalgas y me dispuse a probar su sexo anal a lo que ella no opuso resistencia. Empece a bombear aquel precioso culo como si tuviese ganas de romperlo y aquello la volvió tan loca que empezó a gotear su jugo mientras yo lo veía caer. Ese fue el momento más caliente que ya no pude aguantar y saqué mi polla rápidamente para dejar mi enorme corrida por toda su espalda.

Se dio la vuelta, me dio una palmada en el pecho y se metió de nuevo en la ducha. Yo salí del baño y fue corriendo a vestirme cuando sentí que alguien metía la llave en la puerta.

Espero que os haya gustado tanto como a mi 😉

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