Mi nudismo en mi matrimonio y Familia paterna.

Mi nudismo en mi matrimonio y Familia paterna.
Ya divorciada de hace unos años lo que más y mejor recuerdo de mi matrimonio fracasado son los momentos de desnudez vividos con mi ex marido, m{as allá de los propios de la vida sexual.

De novios disfrutábamos juntos de la desnudez en casa de sus padres, sin ellos presente. La casa tenía una piscina (pileta de natación) donde nos bañábamos desnudos y tomábamos sol. En la casa en verano la ropa sólo la usábamos cuando habían visitas o no estábamos solos.

Ya casados alquilamos un departamento con un patio interno, en él tomábamos sol desnudos a sabiendas que nadie nos veía. La desnudez la entendíamos como algo íntimo y personal y no queríamos excibir nuestros cuerpos.

Amigos mios y amigas de ella al vernos en los vestuario del club nos preguntaron sobre el color de nuestra piel sin marcas de traje de baño, y ensayamos diversas repuestas.

Mi esposa no pudo mentir a su médica en una revisación, ella sólo le sonrió.

Llegar a casa era ante todo sacarnos los zapatos, y luego según la temperatura ambiente sacarnos la ropa hasta quedarnos desnudos, si podíamos. Así era que ambos en cueros limpiábamos la casa, encerábamos, lavábamos la ropa, cocinábamos, comíamos, mirábamos tv, leíamos etc. Es decir no había actividad de rutina o no que no hayamos hecho desnudos, hasta subirnos a una escalera a cambiar los focos de luz.

Siempre tomábamos precauciones para que no nos vieran y nunca nos llegó una queja porque eso haya ocurrido. Una vez estuve enferma y mi esposo llamó a un médico. No tenía ni camisón ni pijamas así que lo recibí con una remera de él.

Nunca estuvimos desnudos delante de otras personas en nuestra casa, puedo suponer que alguna visita no anunciada haya sospechado algo sea porque al abrirle la puerta ambos estuvíeramos en bata y su pudiera notar desnudos bajo ella.

En unas vacaciones en Brasil fuimos a una playa llamada Itapirubá, hacíamos largas caminatas y ya fuera de la vista de la gente nos desnudábamos y así seguíamos caminando.

En Uruguay hicimos nudismo en una solitaria playa llamada Ocean Park cerca de Punta del Este, allí nos enteramos de Chihuhua y hubo veranos que la malla sólo se usó para poner en la valija y para ponérnosla para ir y volver de la playa.

En mi casa de soltera estar desnudos en Familia era normal, en esa casa que les mencioné que era de fin de semana, entre hermanos vernos desnudos era habitual, también a mis padres, en particular mi madre siempre en toples. Nunca estábamos así fuera del círculo íntimo de nosotros seis, padres, dos hermanos y dos hermanas.

Luego de mi casamiento un día con mis hermanos les sugerí de que el que quisiera se desnudara, cosa que fue aceptado, de mis cuñado y cuñadas con el tiempo se sumó alguno, mi madre hacía toples sin drama y mi padre no superó la barrera nudista con yernos y nueras, aunque no le m*****aba que ellas hicieran toples.

La desnudez nos relajaba nos hacía más sinceros, sacaba barreras nos mostraba tal cual éramos.

Mi matrimonio se diluyó, cuando me veo con mi ex lo único que nos relaja es recordar los momentos de desnudez no sexual compartida.

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